Alguien reprocho a Diogenes «Te dedicas a la filosofía y nada sabes» él le respondió: «Aspiro a saber, y eso es justamente la filosofía»

domingo, 26 de agosto de 2012

Sobre el Tractatus Coislinianus





Y de este libro podría surgir la nueva y destructiva aspiración
 a destruir la muerte a través de la emancipación del miedo
U. Eco. El nombre de la Rosa

El Tractatus Coislinianus es una obra anónima, aproximadamente del siglo X, dedicada a la comedia y atribuida a Aristóteles. Actualmente el texto reposa en la Biblioteca Nacional de París, encontrándose antes en un monasterio en el celebre Monte Atos. Se considera que este texto estaría en línea con su Poética La primera vez que leí su mención (no su denominación) fue en la bellísima novela de U. Eco El nombre de la rosa. El Tractatus es justamente el libro por el que la desgracia azotó a la Abadía.

La comedia, acorde con el Tractatus, es “una imitación de una acción que es burda o imperfecta, de suficiente extensión (y que) a través del placer y la risa (…) produce la purgación de las emociones” (Cooper, Aladro 2002, 31). Se considera entonces en este tratado que, a través de la risa y el placer, de alguna forma se llegan a “purificar” las emociones; en este sentido la comedia y sus efectos tendrían una función benéfica sobre las personas.

En El nombre de la rosa Guillermo de Basquerville, refiriéndose a la comedia, nos dice lo siguiente: “Aquí Aristóteles ve la disposición a la risa como una fuerza buena, que puede tener incluso un valor cognoscitivo, cuando a través de enigmas ingeniosos y metáforas sorprendentes, y aunque nos muestre las cosas distintas de lo que son, como si mintiese, de hecho nos obliga a mirarlas mejor, y nos hace decir: pues mira, las cosa eran así y yo no me había dado cuenta” La risa supone entonces un acto catártico, no solo a nivel emocional sino también cognitivo al permitirnos ver las cosas de otro modo.

La risa conlleva, por lo tanto, un acto liberador, un acto de descarga. El humor implica dejar de lado el ritualismo apergaminado para dar lugar a una manifestación espontanea. Al dibujar los temas con el carboncillo del humor logramos darle nuevos ribetes y mirarlos de otra forma, permitiendo una imagen, si no más cabal, más humana, ya que si bien el hombre ha creado el ritual, la forma, la solemnidad, también ha hecho cosa similar con la comedia y el humor.

De alguna forma este blog: Tractatus Coislinianus, busca ser un espacio para la distención. Aquí la forma cuenta, como creación humana, pero cuenta en igual proporción el tratar de ver las cosas de otra forma y por lo tanto cuestionarlas. Lo antedicho no implica relativismo sino apertura a las ideas.

Referencias:
Cooper, L., Aladro, E (2002) “Tractatus Coislinianus” Cuadernos de Información y Comunicación
Tractatus Coislinianus (2012) en Wikipedia

De Partida...



Sean bienvenidos todos a quienes la marea traiga a esta, nuestra playa. Tal vez se les presente la inquietud sobre el significado de su nombre y habrán quienes digan ¿porqué un nombre tan difícil? Pues afortunadamente existe una explicación. El significado del nombre lo detallo en un breve post dedicado a el y lo escogí por varios motivos. En primer lugar, y lo mas importante,  porque me gusta su sonoridad y luego la aparente solemnidad que transmite. Digo aparente porque, tal como se verá en el post, el Tractatus Coislinianus corresponde al tratado que, sobre la comedia, se atribuye al ingenio de Aristóteles.

A pesar de lo antedicho, este blog no tiene la intención de ser humorístico -aunque a los expertos y a los solemnes así les parezca-. Espero que todo lo que se vaya publicando no merezca la sanción negativa de los lectores (finalmente uno quiere que su trabajo sea leído) condenando la página a la guillotina informática (la X a la derecha de la página) y de esta forma a una despedida tan poco digna. 

El blog no tendrá tema en particular, o más bien si, tratará de captar cualquier tema que valga la pena. Ciencia, historia, política, arte, trivia, etc. Siempre y cuando aporten en algo a la curiosidad, a despertar cierto interés, que de ellos algo se aprenda, nos roben una sonrisa, etc. si es así, pues lo intentaré plasmar en este espacio.

Escribir una entrada implica, más allá de compartir algún tipo de información o conocimiento, aprender en el proceso de realizarla. De esta manera aspiro a que ustedes, que generosamente dan tiempo a su lectura,   se beneficien al menos una fracción de lo que yo lo hago a través de sus visitas y en el proceso de  redacción de los post.

Me gusta, como a la gran mayoría, el humor, sin embargo lamento no ser humorista (de esos buenos que tanto bien hacen al arrancar una sonrisa a la gente) y, de alguna forma, transgredir el nombre del blog. A pesar de esto, trataré de escribir de la forma mas clara posible. Con ello, si no logro una sonrisa, al menos lograré que ustedes, que tan generosamente acuden a este rincón electrónico, lean los post y no activen la guillotina. 

Finalmente, este blog no pretende ser una isla “diferente” en el océano del internet. Quizá la única diferencia entre los blogs sea la discriminación –o sea la selección- de los temas a tratar más el toque propio del autor y sus reflexiones –de haberlas-. El blog tampoco buscará la “irreverencia”, “provocación” y otros términos snobs que suenan mucho y dicen poco. Que eso quede para sus cultores y sequito miope. Si de esto sale un buen resultado, bienvenido sea. 

Retiraré, bajo petición y previa justificación, cualquier tipo de información que se considere vulnere a derecho o persona alguna. Este blog se propone difundir y promover el conocimiento y, desde ya, solicitamos su indulgencia por cualquier error u omisión involuntaria.

Quedan, pues, en su casa y como tal, visítenla y recuerden siempre en donde está.